FIRE
27-Jun-2006, 15:36
El 11 de junio de 1955 ocurriría una catástrofe: Al entrar a la recta de meta, el piloto Mike Hawthorn hizo una brusca entrada en boxes, obligando a realizar una maniobra evasiva a Lance Macklin, que colisionó con el piloto de Mercedes Pierre Levegh, lanzándolo fuera de la pista.
Su coche impactó con un bancal de arena que lo hizo literalmente despegar, desintegrándose a más de 200 km/h sobre las tribunas llenas de espectadores, muriendo 86 de ellos y resultando heridos más de 100, muchos de ellos de gravedad.
Debido al incidente el gerente general de Daimler-Benz solicitó a Neubauer que se retirara de la carrera por respeto a aquellos que habían muerto y a sus familiares, e informó de que Mercedes no volvería a correr hasta que se mejoraran las medidas de seguridad, provocando la anulación de los siguientes cuatro Grandes Premios.
Finalmente Mercedes ganó los otros tres que quedaban de la temporada, pero al final de la misma, la firma anunció su retirada definitiva de la F1, con un impresionante palmarés de 9 títulos de 13 posibles en solo dos años.
Sobre el inglés Hawthorn, caballero que solía usar moño como parte de su vestimenta de competencia, cayó el dedo acusador cuando se reclamaba un culpable de lo ocurrido.
"Me podría haber tocado a mí", fue su defensa. Otros pilotos, como Fangio, que venía inmediatamente detrás de los autos involucrados, le quitaron culpa. Unos 300 metros antes de boxes, Hawthorn enfiló su Jaguar hacia la derecha para detenerse. "Fue de manera correcta", supo corroborar Fangio. Entonces, el británico Lance Macklin movió su Austin un poco a la izquierda para superar a Hawthorn mientras Kling se dirigía a boxes para estacionar su Mercedes más atrás del Jaguar de Hawthorn.
"A 250 km/h veo algo que me quedará grabado", solía repasar el Chueco Fangio. Con Hawthorn detenido y Macklin esquivándolo, "Levegh trata de pasar pero no encuentra espacio. Su Mercedes sube sobre el Austin de Macklin y decola. Yo me aferro al volante y espero el golpe que no sé por qué no llega... Mi Mercedes pasa por un pelo, acariciando al Austin que rasga con su chapa el asfalto de la pista. Detrás de mí dejo el infierno", contó el Quíntuple.
Cuando paró el boxes, el Mercedes de Fangio estaba abollado y tenía restos de pintura verde del Austin de Macklin.
El Mercedes de Levegh saltó sobre el alambrado, explotó y se despedazó. El motor y el tren delantero, desprendidos del resto, arrasaron con la multitud, que se había agolpado para ver los repostajes. Una bola de hierros retorcidos incandescentes y en llamas recorrió la tribuna frente a la recta principal. En las carreras posteriores a la Segunda Guerra, los autos corrían más livianos para viajar más rápido y, entonces, había más detenciones en boxes. Cuando ocurrió el toque, parte del público estaba subido a pequeños bancos para ver lo que pasaba enfrente.
El caos fue inmediato. Desde una de las rectas, recordaba también Fangio, podía verse la espesa columna de humo que salía de la tribuna frente a los boxes. La carrera seguía. El público insultaba el paso de los coches y a los pilotos que no se detenían. El director de la competencia tomó la decisión de no parar la carrera porque creyó que si lo hacía las consecuencias serían peores: la gente, tratando de escapar, desesperada, iba a bloquear los caminos y el tránsito de las ambulancias que socorrían heridos.
Mientras los cadáveres yacían en el piso, los heridos eran trasladados a los hospitales cercanos, que rápidamente colapsaron. Un sacerdote recorría la tribuna, levantaba los diarios que cubrían los cuerpos para reconocer si se trataba de un hombre o una mujer y rezaba una oración frente a cada muerto. Aún hoy no existe acuerdo definitivo sobre la cantidad de víctimas. La cifra oficial, que incluye a Levegh, el último cuerpo en ser reconocido según el testimonio de periodistas que cubrieron aquel espanto, alcanzó los 83 muertos. Otro centenar sufrió heridas.
:rvm: que pelado este accidente..:rvm:
Aquí hay un link al video :rvm:
http://www.youtube.com/watch?v=kuBkKV5tMVc
Su coche impactó con un bancal de arena que lo hizo literalmente despegar, desintegrándose a más de 200 km/h sobre las tribunas llenas de espectadores, muriendo 86 de ellos y resultando heridos más de 100, muchos de ellos de gravedad.
Debido al incidente el gerente general de Daimler-Benz solicitó a Neubauer que se retirara de la carrera por respeto a aquellos que habían muerto y a sus familiares, e informó de que Mercedes no volvería a correr hasta que se mejoraran las medidas de seguridad, provocando la anulación de los siguientes cuatro Grandes Premios.
Finalmente Mercedes ganó los otros tres que quedaban de la temporada, pero al final de la misma, la firma anunció su retirada definitiva de la F1, con un impresionante palmarés de 9 títulos de 13 posibles en solo dos años.
Sobre el inglés Hawthorn, caballero que solía usar moño como parte de su vestimenta de competencia, cayó el dedo acusador cuando se reclamaba un culpable de lo ocurrido.
"Me podría haber tocado a mí", fue su defensa. Otros pilotos, como Fangio, que venía inmediatamente detrás de los autos involucrados, le quitaron culpa. Unos 300 metros antes de boxes, Hawthorn enfiló su Jaguar hacia la derecha para detenerse. "Fue de manera correcta", supo corroborar Fangio. Entonces, el británico Lance Macklin movió su Austin un poco a la izquierda para superar a Hawthorn mientras Kling se dirigía a boxes para estacionar su Mercedes más atrás del Jaguar de Hawthorn.
"A 250 km/h veo algo que me quedará grabado", solía repasar el Chueco Fangio. Con Hawthorn detenido y Macklin esquivándolo, "Levegh trata de pasar pero no encuentra espacio. Su Mercedes sube sobre el Austin de Macklin y decola. Yo me aferro al volante y espero el golpe que no sé por qué no llega... Mi Mercedes pasa por un pelo, acariciando al Austin que rasga con su chapa el asfalto de la pista. Detrás de mí dejo el infierno", contó el Quíntuple.
Cuando paró el boxes, el Mercedes de Fangio estaba abollado y tenía restos de pintura verde del Austin de Macklin.
El Mercedes de Levegh saltó sobre el alambrado, explotó y se despedazó. El motor y el tren delantero, desprendidos del resto, arrasaron con la multitud, que se había agolpado para ver los repostajes. Una bola de hierros retorcidos incandescentes y en llamas recorrió la tribuna frente a la recta principal. En las carreras posteriores a la Segunda Guerra, los autos corrían más livianos para viajar más rápido y, entonces, había más detenciones en boxes. Cuando ocurrió el toque, parte del público estaba subido a pequeños bancos para ver lo que pasaba enfrente.
El caos fue inmediato. Desde una de las rectas, recordaba también Fangio, podía verse la espesa columna de humo que salía de la tribuna frente a los boxes. La carrera seguía. El público insultaba el paso de los coches y a los pilotos que no se detenían. El director de la competencia tomó la decisión de no parar la carrera porque creyó que si lo hacía las consecuencias serían peores: la gente, tratando de escapar, desesperada, iba a bloquear los caminos y el tránsito de las ambulancias que socorrían heridos.
Mientras los cadáveres yacían en el piso, los heridos eran trasladados a los hospitales cercanos, que rápidamente colapsaron. Un sacerdote recorría la tribuna, levantaba los diarios que cubrían los cuerpos para reconocer si se trataba de un hombre o una mujer y rezaba una oración frente a cada muerto. Aún hoy no existe acuerdo definitivo sobre la cantidad de víctimas. La cifra oficial, que incluye a Levegh, el último cuerpo en ser reconocido según el testimonio de periodistas que cubrieron aquel espanto, alcanzó los 83 muertos. Otro centenar sufrió heridas.
:rvm: que pelado este accidente..:rvm:
Aquí hay un link al video :rvm:
http://www.youtube.com/watch?v=kuBkKV5tMVc